No es vicio, es nuestra naturaleza

Al oír esta frase, lo primero que me viene a la cabeza es lo desconectados que estamos de nuestra naturaleza. Yo pienso que hemos normalizado de tal forma el biberón, que ver a una mujer dando la teta ha pasado a ser algo censurable.

Conviene recordar que la función primaria y más importante de las mamas es alimentar a las crías y no excitar al macho que pase por delante. Este mundo en el que vivimos ha convertido el cuerpo de la mujer en objeto sexual, más útil para vender coches y cervezas, que para lo que realmente es en esencia. La sociedad, una vez más, antepone sus intereses a las necesidades de los niños. Es como si renegáramos de dónde venimos, como si quisiéramos borrar nuestros orígenes, lo que realmente somos.

Parece que admitir que somos animales mamíferos y actuar como tales, nos hace ser poco “modernos”, inferiores. Somos muy cerrados de mente cuando a menudo se considera obsceno ver a una mujer amamantar a su bebé.

¿Nos imaginaríamos a alguien acercándose a una mujer que hace topless en la playa para pedirle que se tape porque incomoda al resto de los bañistas? Sería una locura, algo que no encaja.

Y sin embargo, parece ser que hay gente, mucha más de la que esperaríamos, que considera molesto presenciar la maravillosa escena de una mamá alimentando a su bebé. Lo que lleva a que a veces nos encontramos situaciones, en espacios públicos, en las que las madres que amamantan son expulsadas o invitadas a continuar con su tarea en el baño.

Un caso reciente fue el de una mujer expulsada del Museo Picasso Málaga. Al final, debido al revuelo de protestas y quejas, los responsables del museo tuvieron que pronunciarse, comunicando que a partir de ahora se permitirá amamantar en sus instalaciones. Lo cual significa simplemente que respetarán los derechos del niño a ser alimentado.

Presiento y lamento que los responsables del museo seguramente no han cambiado su visión hacia la lactancia materna, y han rectificado únicamente por la presión social. Aun así, es un paso adelante por normalizar la lactancia materna.

Es muy importante recordar que no hay ninguna ley en España que permita expulsar a una mujer de un lugar público por amamantar. Si bien, en otros países, ya han desarrollado leyes que amparan y protegen expresamente esta situación.

Por favor, si usted tiene el placer de ver a una mujer dando la teta a su bebé, sonría, porque le estará haciendo saber que no está sola en este mundo de locos, y estará sonriendo a la vida.

Si en cambio usted siente pudor, vergüenza, rechazo, asco, envidia quizás… lamento que no lo entienda, y en este caso lo mejor que puede hacer es guardar silencio, mirar para otro lado si es necesario o irse, pero por favor, no interrumpa ese momento de amor y deje a la mamá y al bebé disfrutar de tan preciado momento.

Carmen Gaitán
carmengaitandoula@gmail.com

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