Propósitos de Año Nuevo

Propósitos de Año Nuevo

Algunos ya estáis pensando, antes de empezar a leer, que ¡a buenas horas, mangas verdes!…y es que pensáis que se me ha hecho tarde para este post. Pues no, os equivocáis, de pleno, la fecha está elegida a propósito para haceros un favor. Sí, para que volváis a pensar qué habéis hecho sobre esos propósitos de inicios de año cuando ya el mes de enero está agonizando, casi listo. Claro, eso, vengo a daros una segunda oportunidad de empezar con eso que no habéis todavía ni planteado y para animaros y deciros que estáis a tiempo: que no han cerrado los gimnasios, ni las academias de inglés, que ya se han acabado en la casa esos mantecados que no te han dejado empezar la dieta, que han dejado de perseguirte los roscones de Reyes o que puedes empezar hoy a no comprar más tabaco, que sigue abierto el paseo marítimo para salir a correr, que no han acabado las rebajas para comprar las zapatillas, que todavía no has cobrado la nómina de enero y puedes ahorrar un poco de esa, que los dietistas tienen horas libres aún en las consultas, que todas las ONG´s siguen ávidas de voluntarios para que podáis empezar cualquier día, etc, etc, etc…

¿Están tus propósitos de nuevo año entre alguno de los mencionados? ¿No? Claro, también está el de aprender a coser, a pintar, apuntarse al coro de la parroquia, reciclar más, aprender a cocinar o, si ya sabes, a hacerlo más y salir menos a comer, o comer menos ‘alimentos procesados’, cenar más temprano, organizarte con la compra, también puede ser que te hayas propuesto empezar a hacer Yoga, Pilates (en estos dos casos te puedo recomendar a los mejores, je, je, je), también lo de leer un poco más, sí, leer libros, esto de ahora no vale, no cuenta como lectura, lo siento. En otro sentido, hay propósitos estupendos relacionados con los hijos, con los pequeños ya no me acuerdo mucho, pero pueden ser: no dejarlos ya que se metan en la cama marital (no familiar) cada vez que se les antoje, no cogerlos en brazos e intentar que vayan en su carro aunque protesten, acostarlos más temprano, quitarle el chupete al peque, ya que los Reyes no se lo han llevado, no dejarlos que se vayan a la cama con la tableta de mamá y seguro que los que sois madres o padres de bebés tenéis una lista llena, pues también os lo repito: aún estáis a tiempo.

Si los hijos son más mayores, entonces la lista no acaba, es un bucle, y puede ser del tipo: reeditar las normas para el uso del móvil, y sí, digo reeditar porque eso lo hemos hecho infinidad de veces y no se cumple casi ni el primer día. Pasa lo mismo con el uso de la ‘Play’ y de cualquier otro cacharro tecnológico que se te haya ocurrido, a ti o a tus hijos tener en la casa, y digo yo ¿esto cómo se hace, cómo? Esto puede tener otro post, o quizá mejor leer a profesionales, a ver si hay alguna “receta” que pueda funcionar de verdad. Entre estos propósitos con los hijos también están: que coman más fruta o verdura, o pescado, que desayunen antes de irse al instituto, que de una vez se laven los dientes antes de irse a la cama, porque los que tenéis pequeñines y se lo hacéis vosotros pensáis que eso lo van a hacer solos cuando ya sean mayorcitos… ¡já! Eso lo tienes que vigilar cada día y que se duchen todos los días sin que se lo tengas que decir, o que no se duchen unas cuantas veces según casos, o no dejarlos que se eternicen debajo del agua caliente o… Pero creo que me estoy desviando porque eso no son propósitos del Año Nuevo, son propósitos de cada día, del ‘Día Nuevo’…

Por eso me voy a centrar en los ‘estrellas’, que según mi dilatada experiencia en temas sociológicos (emoticono de guiño) son: perder peso, dejar de fumar, hacer deporte y aprender inglés. El orden ha sido aleatorio y el único que difiere de los demás es el de ‘dejar de fumar’, pues, afortunadamente, una vez que lo haces y lo consigues ya no se vuelve a repetir. Los otros son recurrentes, pueden aparecer todos los años, año tras año, y además como hay dos veces al año para los nuevos propósitos pues se repiten en septiembre, fecha típica de vuelta de vacaciones y de inicio de curso donde nos ponemos las nuevas metas y que luego cuando llega enero, como no hemos cumplido, nos toca renovar y así nos metemos de nuevo en el verano, y el verano no es buena fecha para empezar nada, y así, así pasan los años y pasa lo que pasa: empiezas el año y llegas fumando un cigarrillo, ‘gordito’, oxidado y sin papa de inglés. Esto es la vida. Pero este año has sido afortunado: acabas de leer este post y aunque ya pensabas que te habías librado otra vez de empezar con tus propósitos, te acabas de motivar mogollón y te has puesto en marcha.

No quiero terminar sin mencionar uno que empieza a cobrar fuerza estos últimos años y que es fruto también de nuestra ‘nueva’ sociedad, el de empezar a ahorrar. Sí, parece ser que eso se ‘empieza’ en algún momento pero que luego se debe seguir y seguir… Y es recurrente, del mismo tipo que los anteriores. Y tengo que decir que este me interesa particularmente, tengo que profundizar más en él. Quizá mezcle mi futuro Master de ‘Coaching’, que es uno de mis propósitos para el próximo año, con mi profesión actual y mis orígenes de pueblo (donde esta, llamémosle actitud, está más arraigada) e intentemos ayudar a los que quieren que ‘el ahorro’ pase de ser un propósito a una realidad.

Vamos, a por ellos…

 

Ana Sancho
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Consulta otros artículos en su blog Mujer joven de mediana edad

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