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Alimentos que pueden provocar atragantamientos en niños y cómo actuar

Alimentos que pueden provocar atragantamiento en niños y cómo actuar si se produce

¿En qué alimentos piensas si te hablamos del riesgo de atragantamiento en niños y niñas? Seguro que las aceitunas o el pescado (por sus huesos y espinas, respectivamente) están en tu lista, y con razón. Sin embargo, existen muchos otros que pasan desapercibidos y son igual de peligrosos. ¿Quieres saber cuáles son y cómo actuar si se produce el atragantamiento?

Según informa ’20minutos.es’, el atragantamiento en bebés y niños de temprana edad es una de las muertes por accidente más comunes; de hecho, es la tercera causa de muerte infantil. Un estudio realizado en 2013 investigó los casos que, por suerte, no terminaron en tragedia de atragantamiento de 111.914 niños hasta 14 años y reveló que en el 15,5% de las ocasiones fue un caramelo el causante de los accidentes registrados entre 2001 y 2009 en EEUU.

Sin embargo, ‘Diario Sur’ indica en un artículo sobre este tema que las salchichas son las grandes enemigas de los más pequeños. Están presentes en casi todas las neveras puesto que son asequibles y rápidas de cocinar, pero es recomendable que los menores de 3 años no las tomen, ya que su forma cilíndrica y su similar tamaño a las vías respiratorias hacen que se atasquen en la hipofaringe con facilidad.

Aún así, no es necesario retirarlas de la dieta. Tomando algunas precauciones pueden pasar a ser casi inofensivas: cortar las salchichas en forma transversal, es decir, a lo largo, evitando hacerlo en rodajas. Cuando el trozo tiene forma horizontal (en rodajas) puede taponar la tráquea e impedir que pase el aire y esto es precisamente lo que queremos evitar.

ALIMENTOS DE ALTO RIESGO

Otros alimentos que están en la lista de alimentos de alto riesgo son:

– Los frutos secos en general. Sobre todo los cacahuetes, las almendras, los pistachos y las avellanas, puesto que presentan el tamaño ideal para provocar un atragantamiento en niños y niñas.

– Las galletas, ya que pueden formar una bola compacta que bloquee la tráquea.

– Las uvas, las zanahorias crudas o las manzanas son las frutas más peligrosas. Además, estas últimas suelen estar demasiado duras, por lo que a los peques suele resultarle muy difícil masticarlas. Sin duda, la mejor opción es evitarlas cuando son pequeños.

– El jamón. Este es uno de los alimentos que presentan un mayor riesgo. Su textura es difícil de masticar y puede ‘hacerse bola’ con facilidad.

– Las palomitas de maíz. Podríamos decir que palomitas y sesión de cine en butaca o sofá van prácticamente siempre de la mano. Sin embargo, es mejor sustituirlas por otra opción ya que pueden llegar a ser muy peligrosas para los menores de 4 años.

Además, debemos prestar especial atención a los globos. Actualmente no entendemos ninguna fiesta sin estos divertidos y pintorescos elementos, pero el problema es que si los pequeños tratan de inflarlos pueden llegar a bloquear sus vías respiratorias. Lo mismo ocurre cuando los globos ya están desinflados o incluso pinchados. Los trozos restantes resultan muy peligrosos para los niños y niñas, que suelen llevarse con facilidad los objetos que encuentran a la boca.

Todas estas precauciones deben tenerse muy en cuenta hasta que el pequeño cumpla al menos 7 años. Esto no quiere decir, como bien indica ’20minutos.es’, que los riesgos desaparezcan cuando se supera esta edad. El atragantamiento puede producirse en cualquier momento de nuestra vida, a cualquier edad, y por eso es imprescindible saber cómo actuar en caso de que ocurra.

CÓMO ACTUAR

Las actuaciones varían en función de la edad que tenga el dañado. Lo primero, según la guía de seguridad para familias de la Asociación Española de Pediatría, es mantener la calma.

Si el niño está tosiendo, lo ideal es animarlo a seguir haciéndolo evitando a toda costa los golpes en la espalda o intentar sacar el cuerpo de la boca a ciegas.

Si está consciente pero tiene una tos débil o no puede respirar bien, habrá que socorrer al niño o niña inmediatamente de la siguiente manera:

– Si el objeto es visible al abrir la boca, intentar extraerlo siempre que pueda hacerse sin empujarlo hacia dentro.

– Si no hay posibilidad de extraer el objeto o ni siquiera es visible, se debe dar con el talón de la mano 5 golpes en la parte alta de la espalda, es decir, entre los omóplatos.

– Si el atragantamiento continúa y el peque tiene menos de un año, lo recomendable es darle la vuelta y realizar 5 compresiones torácicas en el pecho, concretamente justo debajo de la línea que une ambos pezones. En el caso de que sea mayor, la presión deberá realizarse en la boca del estómago. Esto debe realizarse (observar la boca y compresiones) tantas veces como sea necesario.

Te recordamos que lo ideal es siempre llamar al 112 antes de realizar cualquier maniobra y sobre todo, si el niño está inconsciente y el episodio de atragantamiento no se pasa, tiene dificultad para respirar o tos débil.

A TENER EN CUENTA

Los atragantamientos son muy peligrosos, pero si se tienen en cuenta las precauciones oportunas, no es necesario alarmar al niño o niña sin razones. Es conveniente explicar (cuando la edad lo permita) los riesgos de determinados comportamientos a los peques, pero siempre desde una perspectiva natural y asertiva.

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