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Consejos y recetas para cuidar la alimentación de los peques en verano

Niños helados verano

Ha llegado el verano, una época ideal para realizar una inmensa variedad de actividades juntos porque los peques tienen más tiempo libre. Pero con las vacaciones hay muchos cambios en la rutina de casa, lo que puede provocar que los hábitos nutricionales se resientan e incluso se intensifiquen otros ya adquiridos y que no son del todo adecuados.

Ahora bien, ¿debemos dejar de lado la alimentación saludable por el hecho de estar en vacaciones? Y diréis, ¡es que solo serán unos meses! Unos meses que pueden echar por alto todos vuestros esfuerzos para que los peques coman más verduras y frutas, siendo fácilmente sustituidos por galletas, dulces y helados.

Así se llegará a una terrible consecuencia: el consumo excesivo de azúcar. Por daros un ejemplo, un solo polo flash -sí, estos polos tan baratos y refrescantes que puedes encontrar en cualquier quiosco- tienen unos 7 u 8 gramos de azúcar, sin aporte de nutrientes y con una cantidad ingente de colorantes en su totalidad. Pero aún consideráis que es poco azúcar y por uno no pasa nada.

Si analizamos la alimentación del día y vamos sumando, nos encontramos lo siguiente: 58 gramos de azúcar por cada 100 gramos de Nutella, 21 gramos de unas galletitas de esas avaladas por asociaciones que son reconocidas como más saludables -pero que luego no lo son-, 13,40 gramos por un yogurt de esos rositas que tanto le gustan a los niños y por último 22,57 gramos por un heladito de esos que tienen galleta que también encantan a los peques. La sumatoria de esto -sin añadir más productos poco sanos que si analizásemos detenidamente encontraríamos más exceso de azúcar en alimentos incluso salados- es un total de: ¡122,97 gramos de azúcar!

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar el 10% de calorías procedentes del azúcar para un adulto (que viene a ser unos 50 gramos de azúcar) y que si éste se reduce a un 5% «puede proporcionar beneficios para la salud», lo que sería un total de 25 gramos de azúcar al día.

En el caso de los pequeños recomienda no sobrepasar los 37 gramos de azúcar (para unas 1.750 calorías). Se refieren a niños de 4 a 5 años, pero si son más peques (de 1 a 3 años) las necesidades calóricas se reducen (1.250 calorías), por lo que el azúcar también. A esto debemos añadir que no es solo el exceso de azúcar de los alimentos lo que debe preocuparnos, sino también su alta densidad calórica acompañada de una baja calidad nutricional.

Por esto y otras muchas razones, queridos papis no caigáis en el tremendo error de cambiar la rutina alimentaria por ser verano, ya que las edades tempranas son las mejores para inculcar unos adecuados hábitos alimentarios, y el verano es una estación que ofrece muchas oportunidades y experiencias para compartir juntos.

Ahí van algunos consejos para sobrevivir al verano sin poner en riesgo la salud de los peques:

– Aprovecha el tiempo libre para experimentar con ellos en la cocina. Podéis empezar por elaborar vuestros propios helados caseros. Tenéis dos opciones. Una de ellas es congelar frutas a cubitos (melón, sandía, fresas…) y picar junto con unas cucharadas de yogurt o queso fresco batido y luego jugar con los ‘toppings’, puedes añadir cubitos de almendras, virutas de chocolate… Otra opción es batir fruta junto con leche y usar moldes para helados, así tendrán unos polos de hielo bien fresquitos, con el color y sabor de la fruta que emplees.

– Con el exceso de calor es muy importante una buena hidratación, así que huye de las bebidas azucaradas, refrescos, zumos batidos… y opta por agua. Sí, agua tal cual, aunque puedes ayudarte de saborizantes naturales añadiendo menta, limón, canela, cardamomo junto con hielo y así crear tus propios refrescos. ¡Prueba a prepararlo con los peques, seguro que si ellos intervienen querrán probarlos!

Frutas de temporada: las frutas de la estación de verano suelen tener alto contenido en agua, son muy saciantes y refrescantes, y además les aportarán nutrientes, vitaminas y minerales que tan importantes son en esta etapa. Recuerda siempre prepararles un buen bol o brochetas de frutas como tentempié para picar entre horas y así no abusarán de chucherías.

– Las legumbres, también en verano. Las legumbres no solo son una opción de invierno, en verano puedes realizar infinidades de recetas: pipirrana de judías blancas, hamburguesas de garbanzos, ensaladas de lentejas… son opciones rápidas y sencillas de preparar, ideales para llevar a la playa y salir un poco de las tan típicas ensaladas de pasta.

– Las técnicas culinarias estrella en esta época son las barbacoas, la plancha, hervidos… ya que no apetecen tanto los guisos. Haz brochetitas de verduras a la barbacoa, carnes y pescados, les dará un toque distinto.

– Por último, recuerda que en verano las intoxicaciones alimentarias están a la orden del día, por lo que es muy importante extremar la seguridad alimentaria.

Como veis, aunque parezca difícil cuidaros en verano, ¡no es imposible! Solo se trata de no dejarse llevar, para no descuidar vuestra salud ni la de los peques.

Jéssica Gutiérrez

Nutricionista NºColg AND00713

Salud nutritiva

Consulta otros artículos y consejos sobre nutrición infantil en nuestro blog.

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