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Creatividad infantil: cómo y por qué potenciarla

Creatividad infantil: cómo y por qué potenciarla

La creatividad permite a las personas sentirse libres, expresarse de una forma única y encontrar nuevas formas de resolver los problemas. Con el desarrollo, niños y niñas dejan de lado la creatividad para ajustarse a múltiples normas (escolares, familiares y sociales) que son imprescindibles para la convivencia y la sociedad. Disponer de un pequeño oasis donde realizar actividades creativas generará un clima positivo que enriquecerá a todos los miembros de la familia.

Los beneficios de la creatividad

El desarrollo de la creatividad en la infancia es fundamental porque permite al niño aprender a solucionar problemas desde distintos enfoques, permitiéndole una mejor adaptación al entorno físico y social. Son muchos los autores que han investigado cuáles son los beneficios que produce potenciar la creatividad:

• Las actividades creativas estimulan los sentidos, mejorando el autoconocimiento y la confianza.

• Realizar este tipo de actividades permite al niño expresarse de una manera diferente, que puede resultar motivadora, emocionante y liberadora.

• Se mejora la habilidad para resolver problemas, aprendiendo a buscar soluciones a través de diferentes alternativas.

• Este tipo de actividades estimulan diferentes áreas cognitivas y destrezas como la percepción visual, la memoria, la atención o la motricidad.

• La creatividad está relacionada con una autoestima y un autoconcepto positivo.

Creatividad en casa

Una norma básica para poder favorecer el desarrollo creativo de los niños y niñas es que el ambiente emocional sea adecuado: el miedo y la vergüenza son los principales obstáculos que limitan el desarrollo creativo. Es fundamental que todos los participantes se sientan cómodos, si es necesario adaptaremos el entorno a las personas que participen. Será clave hacer saber a los niños y niñas que en las actividades nadie puede equivocarse, fallar o hacerlo mejor; el único objetivo de las actividades será descubrir, hacer las cosas a nuestra manera, explorar y pasarlo bien.

Creatividad infantil: cómo y por qué potenciarla
La realización de actividades creativas con niños y niñas es una tarea especialmente positiva para los adultos, quienes están más limitados por lo que se ‘debe hacer’, por ‘cómo hay que comportarse’ o por la idea de rendir y ser eficaz. La única norma para los adultos es la participación, es decir, el adulto también tiene que desarrollar la actividad creativa que proponga a los niños y niñas.

El clima emocional positivo que generan las actividades creativas es un contexto ideal para comunicarnos con los peques y escuchar sus opiniones, deseos y estados emocionales. No obstante, para que estas actividades generen todos sus beneficios es importante que la familia sepa cómo guiar correctamente el proceso creativo infantil.

Cómo guiar el proceso creativo infantil

Si buscamos por Internet, podemos encontrar una gran cantidad de actividades creativas. Algunas relacionadas con emociones, otras con valores, incluso con la ciencia. Por ello no me centraré en qué hacer sino en cómo hacerlo. Muchos padres y madres tienen excelentes ideas para jugar con sus hijos o hijas pero ‘fallan’ en el planteamiento. Por eso voy a explicar paso a paso cuál es el papel que los adultos tienen que seguir para fomentar la creatividad infantil.

El proceso creativo, independientemente de la edad, suele dividirse en cuatro fases. Veremos cómo podemos hacer de guía en cada una de las fases para potenciar al máximo la creatividad.

Preparación

Creatividad infantil: cómo y por qué potenciarla
En esta fase buscaremos los materiales que vayamos a utilizar y estableceremos cuál será el problema a resolver. Aquí el papel principal de los padres o madres que dirijan la actividad será conseguir que el ambiente no sea competitivo y avisar a los niños y niñas que la tarea no puede hacerse ni bien ni mal (para evitar que las emociones limiten el proceso creativo).

• En niños y niñas de hasta 4 años el problema a resolver tiene que ser manipulativo. En este caso el problema estará más relacionado con los materiales que con la acción. Por ejemplo, pintar un dibujo usando los pies o llevar de un lado a otro de la casa un grupo de pelotas sin usar las manos.

• Con niños y niñas de entre 5 y 10 años el problema a resolver puede estar relacionado con una película, un cuento o con sus personajes favoritos. Por ejemplo, tras ver Patrulla Canina, Spiderman o Frozen les planteamos que diseñen un vehículo especial para su personaje favorito. Se pueden añadir condiciones que fomenten la creatividad (que el vehículo tiene que usarse para ir bajo el agua, que en el vehículo hay que transportar un animal, etc.). También podemos pedirles que hagan el vehículo ‘de verdad’.

• A partir de los 11 años, podemos pedir actividades más complejas como hacer un nuevo personaje que pueda encajar en la historia, escribir un final alternativo, componer una banda sonora, etc. Podemos dar explicaciones más ambiguas, por ejemplo, pedir que diseñe un vehículo especial para un determinado personaje. Nos tendrá que enseñar su diseño en 2 horas. Nada más, que sea el propio niño o niña quien decida cómo hacer la representación (ordenador, papel, lego, material reciclado).

Aprovechemos aquellas cosas que se les dan bien a los participantes para que resuelvan el problema. Si tenemos a niños y niñas de diferentes edades podemos plantearles diferentes problemas o empezar con problemas más sencillos hacia otros más complicados.

Incubación

Creatividad infantil: cómo y por qué potenciarla
En esta fase las ideas empiezan a ponerse en marcha. En el caso de niños y niñas pequeños podemos dejarles que se familiaricen con los materiales, que se manchen y que hagan todas las pruebas que quieran, que intenten y fallen todo lo que quieran. En el caso de los más mayores podemos dejar que ellos sean quienes busquen por la casa los materiales que pueden necesitar (colores, papel higiénico, botellas, legos, etc.).

Aquí el papel de los padres y madres está relacionado con la motivación. Podemos animar diciendo cómo nos gustan los materiales o los colores que han elegido, podemos pedirles que nos presten alguno de sus materiales para usarlos nosotros también, podemos sugerir dónde encontrar materiales (cocina, baño, etc.) o dar ideas para solucionar el problema. Debemos evitar dirigir al peque.

Iluminación y elaboración

En esta fase los niños y niñas se pondrán a solucionar el problema planteado. Este es el momento de máxima concentración y disfrute, cada participante de la actividad se ‘encerrará’ en su propia idea hasta tenerla desarrollada.

Debemos evitar interferir con los procesos creativos. Lo ideal en esta fase es que no haya limitación temporal ya que no es una competición, no se trata de quedar el primero. En algunas ocasiones las actividades pueden ser muy largas y los padres querer acotarlas. Si esto ocurre, podemos usar un reloj, en un lugar visible o indicar que hemos llegado a la cuenta atrás. Al poner tiempo podemos crear estrés en el niño o frustración.

El papel de los padres y madres en esta fase será ayudar solo en el caso de que el niño o niña lo solicite. Aunque veamos que algo le está resultando difícil o complicado debemos evitar interferir. Es su proceso creativo, resolver problemas forma parte de la actividad y de la satisfacción que supone conseguir que las cosas salgan como queremos.

Exposición

En esta fase todos los participantes presentarán sus creaciones. Debemos celebrar todos los aspectos del resultado obtenido independientemente de cómo creamos que se podría haber hecho. El resultado es una parte de nuestro hijo o hija y de nuestra respuesta dependerá que se sienta satisfecho o no.

En esta fase podemos hacer preguntas y más preguntas sobre aquellas cosas que nos parezcan novedosas, podemos preguntar cómo se ha sentido, qué es lo que más le ha gustado, qué le gustaría hacer la próxima vez, etc.

Todos los participantes tienen que presentar su ‘solución’ al problema plateado para que, a su vez, todos los participantes tengan la posibilidad de hacer preguntas y comentar las soluciones creadas.

Durante la realización de actividad, cuando trabajamos con varios niños y niñas, puede que se produzcan comentarios negativos o que limitan la creatividad. Los niños y niñas desde pequeños tienden a imitar las actividades y normas que observan en su entorno. Si las detectamos es fundamental que dejemos claro que durante la actividad esa norma o valoración no puede realizarse. Por ejemplo, no podemos decir si algo es bonito o feo porque eso depende de los gustos de cada persona (aquí habría que añadir que nos gustan todas y cada una de las cosas que estamos viendo).

Espero que esta guía os ayude a realizar todo tipo de descubrimientos junto a vuestros peques.

Creatividad infantil: cómo y por qué potenciarla

Mónica Valverde Salgado

Psicóloga Sanitaria. Codirectora de Valpe Psicólogos

Puedes consultar otros artículos en nuestra sección de Psicología infantil y familiar.

Lee aquí anteriores colaboraciones de Valpe Psicólogos.

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