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Las ventajas de contar con un parque infantil para bebés en casa

Las ventajas de contar con un parque infantil para bebés en casa

Muchos padres se debaten entre la idoneidad de adquirir un parque infantil para su hijo pequeño o bien dejar que jueguen libremente por toda la vivienda o por estancias adaptadas para su uso. La elección depende de cada padre, pero lo que es indudable es que este dispositivo ofrece a los adultos la posibilidad de dejar al bebé jugar durante unos minutos sin la vigilancia constante.

Este accesorio favorece su desarrollo de manera importante y puede ser muy beneficioso para los bebés. Además, no se trata de tener a los pequeños recluidos en el parquecito, sino que debe ser un elemento más encaminado hacia su desarrollo sensorial y físico.

¿Por qué comprar un parque infantil para bebés?

El parque infantil supone un lugar seguro para el bebé donde puede moverse libremente y jugar sin riesgo. Los recién nacidos, cuando alcanzan la edad que oscila entre los 6 y los 12 meses, sienten la necesidad de descubrir nuevos espacios, explorar aquello que les rodea y ganar en autonomía. Un parque infantil que esté suficientemente equipado con juguetes y accesorios es un elemento que dota de tranquilidad a los padres, porque así ellos pueden dejar que el pequeño juegue y no tener que estar con vigilancia continua.

En este sentido, debemos pensar en el parque como un escenario que ofrece libertad y seguridad a los bebés y tranquilidad a los padres. En este accesorio los pequeños van conociéndose mejor a sí mismos, orientándose y, además, es un lugar ideal para que comiencen a intentar levantarse, practicar nuevos movimientos corporales, agacharse e incluso atreverse a dar los primeros pasos.

Otro de los beneficios de los parques infantiles es que consiguen que el pequeño gane en libertad, autonomía e independencia. Estando solo en el parque aprende a jugar sin necesidad de otras personas, únicamente con sus juguetes.

Para los padres esto es importante porque así pueden tener más tiempo libre. Sabemos que la crianza de un bebé es una tarea que ocupa muchas horas y cualquier momento de descanso siempre es bienvenido. Este escenario supone una propuesta ideal. No obstante, los primeros movimientos del bebé dentro del parque deben estar bajo vigilancia de los adultos, pues es importante que el pequeño se adecúe a ese escenario en el que va a pasar muchas horas de juego.

¿Qué debemos considerar en la compra de un parque infantil?

Existen una serie de factores que son claves en la elección del parque infantil. El primero de ellos es obvio: la seguridad que ofrece. Pero debe ir acompañado a su vez del espacio disponible, la facilidad de acceso, la ausencia de materiales tóxicos y la robustez del mismo.

Todos los accesorios, dispositivos y productos seguros para bebés cuentan con certificaciones europeas apropiadas, de modo que en la elección del parque infantil, este condicionante es vital. En España, la normativa de seguridad que regula estas zonas de juego es la norma EN 12227:2010 sobre parques para uso doméstico.

Entre los parques recomendados por expertos destaca también un aspecto importante, todos ellos indican la edad recomendada hasta la cual el pequeño puede hacer uso de este dispositivo. En este sentido, desde la web parqueinfantilbebe.org, nos recomiendan revisar los parques infantiles modulares, ya que pueden ampliarse o reducirse según la necesidad.

Por lo general, los materiales más utilizados para la elaboración de parques infantiles son la madera y el plástico. En ambos casos, hay que optar por modelos que no incluyan pinturas tóxicas, que sean fáciles de colocar y que incorporen medidas de seguridad, así como que sus componentes sean sólidos y resistentes.

El tema de los colores o los propios accesorios de juego que incluye el corralito son factores más secundarios, pero tampoco se pueden dejar de lado. Así, lo mejor es optar por aquellos con colores brillantes que resulten atractivos para los pequeños.

¿Cómo se mide la seguridad del parque infantil?

Conocidos algunos detalles importantes que nos pueden llevar a decantarnos por un modelo u otro, es también relevante hacer referencia a medidas de seguridad y las propias medidas del parque. Para empezar, debe tener una base blanda para que el bebé no se haga daño en caso de caer al suelo.

La altura debe ser superior a los 60 centímetros, aunque hay también instalaciones modulares de este tipo algo más bajas que son de gran utilidad. En cuanto al resto de dimensiones, la longitud y la anchura deben alcanzar al menos 1 metro, de modo que el pequeño tenga suficiente espacio para jugar.

Asimismo, la estructura tiene que se lo suficientemente estable para que el corralito no pueda volcarse y la malla, en caso de que esté incluida, disponer de un espaciado muy pequeño, para que el niño no enganche sus dedos ni se haga daño.

Un parque infantil es un elemento de gran ayuda para el desarrollo psicomotriz y sensorial de los bebés y niños en sus primeros años de vida, pero para su elección es aconsejable seguir todas estas indicaciones.

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