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Léale cuentos a sus hijos

lectura

Queremos que nuestros hijos lean y que lo hagan lo antes posible porque hemos oído hasta la saciedad lo importante que es la lectura. De ahí, que en el paso de infantil a primaria se cree el dilema innecesario de si el niño debe entrar sabiendo leer o no al colegio.  Sin entrar en el debate de si es adecuado o no enseñar a leer en la etapa de educación infantil, me centraré en lo que a mí me interesa, los beneficios de la lectura para los niños, independientemente de la edad a la que empiecen.
Leer abre la mente, nos enseña nuevos mundos, potencia nuestra empatía y reduce el estrés. Además, mantener en forma nuestro cerebro leyendo ayuda a prevenir enfermedades neurodegenerativas. Pero estos beneficios no son nada comparado con el placer de zambullirte en un libro; ya sea meterte en la piel de un personaje y vivir sus aventuras, ya sea calmar esa necesidad de conocimiento y saber que dan los libros.
Antes de insistir en que lean y que lean bien y con soltura, los padres deberíamos preocuparnos por otras cosas, por ejemplo, en primer lugar yo me ocuparía de que les guste la lectura. Para esto tenemos que partir de nosotros mismo, los padres, ¿nos gusta leer a nosotros? ¿Podemos transmitirle amor por la lectura si nosotros no leemos?
Los niños aprenden por imitación, así que el primer paso es dar ejemplo. Si tus hijos te ven con un libro en las manos, querrán tener ellos un libro en las manos; si te ven con el móvil, querrán tener un móvil. Al igual que pasa con la alimentación, si tú comes sano tus hijos comerán sano, si tu alimentación no es saludable, por más que insistas, no conseguirás que ellos coman de forma saludable. Pues con la lectura pasa igual, si en casa ven que papá y/o mamá disfruta con un libro, ellos querrán que les leas libros y luego querrán leerlos ellos solos.
Por eso, la forma de ayudar a que descubran la lectura es leerles cuentos cuando son pequeños. Muchos cuentos, cuantos más, mejor. El momento de irse a la cama por ejemplo, es ideal porque escuchar historias relaja, nos ayuda a calmar al pequeño para que pueda conciliar el sueño y descansar mejor.
Es una obviedad, pero no quiero dejar de comentar que los libros deben ser siempre adecuados a la edad del niño. Un libro inadecuado podría hacer que aborrezcan la lectura, que les aburra y que disminuya su interés. Ante la duda, antes de escoger un libro, puedes consultar al librero o al bibliotecario si ese ejemplar es apropiado para la edad de tu hijo.
No tenga prisa porque el niño o niña lea solo, tarde o temprano lo hará, en cambio, disfrute del momento de lectura con su hijo, porque no durará siempre. Cuando empiece a leer, tenga en cuenta que la velocidad lectora no es lo principal, mucho más importante es la comprensión, que el pequeño vaya entendiendo cada palabra que lea es fundamental para comprender el texto.
Sin ánimo de escribir una guía de libros infantiles, os daré algunos títulos que he considerado interesantes para leer a los pequeños (o para que los lean ellos si quieren). Como la función de los libros no es sólo entretener y siempre procuro que en nuestro día a día aprovechemos cada oportunidad con los niños para enseñarles valores, he seleccionado los libros que considero aportan un valor añadido al hecho ya de por sí enriquecedor de leerles cuentos.
–  Cuentos sanadores (Susan Perrow): Son una serie de cuentos que pueden ayudar a los niños en momentos difíciles o situaciones complejas.
Cuentos para vivir emociones (Begoña Ibarrola): De la colección ‘Cuentos para vivir…’ Un recorrido por las emociones más comunes en los niños a través de 5 cuentos para cada una de ellas.
La rabieta de Julieta (Steve Antony:) Ayuda a los niños a entender su estado de ánimo durante una rabieta para aprender a reconocerla.
El monstruo de colores (Anna Llenas): Es un bestseller infantil, quizás por su sencillez es útil para que los niños identifiquen las emociones básicas asociándolas a colores.
Sé tú mismo y nada más (Nadia Budde): Como su título deja ver, el cuento habla de aceptación de uno mismo.
Así es mi corazón (Jo Witek y Christine Roussey): Cuento para entender las emociones básicas desde una perspectiva infantil.
La cola de dragón (Mireia Canals Botines): Forma parte de la colección ‘Emociones’, versa sobre el enfado. Tanto este ejemplar como cualquiera de esta colección es recomendable para educar sobre las emociones.
Cuando estoy triste (Tracy Moroney): Forma parte de la colección ‘Sentimientos’, y al igual que la colección ‘emociones’ antes nombrada, es un buen ejemplo para trabajar la inteligencia emocional.
El punto (Peter H. Reynolds): Bonita historia para reflexionar acerca de  la creatividad, tan natural en los niños.
Mi lado de la bufanda (Carmen Partes Luque): Este cuento habla sobre el valor de la amistad.
Monstruo rosa (Olga de Dios Ruiz).  Un precioso cuento que habla de diversidad.
Como reflexión, os dejo unas palabas de Einstein encontradas en uno de los libros arriba mencionados:
Una madre llevó a su hijo a Albert Einstein y le preguntó cómo podía potenciar su capacidad para las matemáticas. Einstein le respondió: Cuéntele cuentos si quiere que sea inteligente y cuéntele más si quiere que sea sabio”.
10 en Conducta
Elisa López
Email: psicologa@10enconducta.com
Teléfono: 600750453
Web 10 en Conducta
Consulta la ficha del Directorio de este servicio de psicología infantil y juvenil.
Consulta el blog de 10 en Conducta en La Diversiva.

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