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Niños y familias sin gluten en Málaga

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«Se puede tener intolerancia al gluten y llevar una infancia absolutamente feliz». La Diversiva ha conversado con Rosa Ortega, representante de la Asociación de Celíacos de Málaga (ACEMA), con ocasión del Día Sin Gluten, que cada 27 de mayo se celebra en España. Niños y familias sin gluten en Málaga.
Una persona de cada cien es intolerante al gluten, y entre ellas, dos de cada tres, son niñas o mujeres. Lo difícil, por tanto, es no conocer a alguien con esta característica o que tenga un familiar cercano con ella.
¿Cómo es la vida de una niña o un niño intolerante al gluten? «La primera fase es cuando los padres reciben el diagnóstico. Suele ser un golpe. A partir de ese momento, ya tenemos una familia celíaca, porque el mejor modo de garantizar que el gluten no llega al organismo es no dejarle pasar la puerta de tu casa. En ACEMA se recibe a estas familias, se les da una charla orientativa, en la que les explicamos cómo pueden organizarse para proteger la salud de sus hijos, con la lista de los alimentos excluidos y las prácticas cotidianas que deben seguir».
El diagnóstico temprano es el mejor aliado de la familia. «Depende mucho de la perspicacia de los pediatras, pero en este momento se localiza la intolerancia ya en bebés, lo que facilita mucho tanto la vida familiar como la adaptación del niño -afirma Rosa Ortega-. Uno de los principales problemas del diagnóstico en adolescentes o adultos es que cambiar de alimentación supone un proceso de renuncias que conlleva un sacrificio».
Una vez se adapta la vida familiar, el problema es de orden social. En comedores escolares, campamentos de verano, etc., es necesario crear un sistema, hacer mucha pedagogía y mantenerse siempre alerta.
«Hay otro nivel. Es fácil que una niña o un niño se sienta diferente. Es importante que cuando se invite a una niña o un niño a un cumpleaños o una fiesta infantil, se tenga en cuenta esto. No es solo tener golosinas o pasteles sin gluten, sino hacer ver que sirven para todos sin excepción, sin necesidad de hacer diferencias». Todo esto es necesario, «pero sin dramatizar». El objetivo es conseguir la normalidad de la vida cotidiana.
Parte fundamental de la vida familiar es salir juntos, lo que al final incluye el bar o el restaurante o la pastelería. ¿Puede una familia celíaca salir a comer o a merendar en Málaga sin tener que preocuparse de ningún riesgo o tener que llevar su propia comida sin gluten? Sí. ACEMA puso en marcha hace unos años, en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad la Red Málaga sin gluten. Con actualización anual, esta red constituye el primer intento serio de articular una oferta plural y amplia de gastronomía incluyente para personas celíacas.
Aparte de esta red, en la web de la asociación se puede encontrar un listado de establecimientos de restauración y alimentación de veinticuatro localidades de la provincia de Málaga en los que se pueden adquirir y consumir productos sin gluten.
Tal como nos cuenta Rosa Ortega, la vida de las personas celíacas no depende de un medicamento, sino de una dieta. No necesitan una medicina que les proteja -aun no se conoce cura ni prevención-, sino una dieta y unas prácticas diarias que les ponen a salvo de los efectos de su intolerancia.
El gluten no es un ingrediente, sino un componente -una proteína- que tienen determinados vegetales, en concreto algunos cereales y gramíneas. Un grupo de alimentos que llevan sirviendo a la humanidad desde hace milenios, y están incorporados indisolublemente a la nutrición y a la gastronomía: panes, pastas, cualquier elaboración con harinas (de trigo, cebada, centeno…).
Vivir sin gluten no es difícil. La dificultad es conseguir los productos sin gluten. Como cuenta Rosa Ortega, «Ninguna familia con uno o varios miembros celíacos -es muy común que haya dos hijas o hijos con intolerancia- puede hacer toda la compra en el mismo establecimiento. Debe comprar una parte en el supermercado, otra en el herbolario, otra en tal tienda especializada… Al esfuerzo en tiempo y logística, súmale el precio: calcula que la cesta básica se incrementa más de cien euros mensuales para estas familias».
No hay que olvidar que la intolerancia no es solo al gluten que contenga un alimento, sino también a los restos de gluten de esos mismos alimentos que no se van a consumir, pero que dejan restos en plantas envasadoras, cocinas, instrumentos, etc. Por tanto, se precisa un tratamiento diferenciado desde el cultivo hasta la mesa sin relajar el nivel de exigencia en ninguna fase.
La Asociación de Celíacos de Málaga proporciona información y formación al respecto, tanto a quienes son celíacos como a grupos profesionales en contacto con ellos. Organiza cursos, talleres, charlas y actividades, además de guías y publicaciones orientativas. En la foto, curso para hacer pan sin gluten impartido por Margarita Briales Alas Pumariño.
INFORMACIÓN SOBRE VIDA SIN GLUTEN: Asociación de Celíacos de Málaga (ACEMA)
LUGAR: Centro Ciudadano Manuel Mingorance Acien, C/ Pizarro, 21, Málaga
CONTACTO: 952 006 887 / 617 380 087 / acema@celiacosmalaga.es
Martes de 17: 00 a 19:00h
Miércoles y viernes de 11:00 a 13:00h

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