“Así es como uno se hace grande, con un par de pelotas”

“Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que pasará, otras harán que suceda”
Michael Jordan

Hace un par de lunes tuvimos uno de nuestros últimos claustros, os diré en confianza que los llamo “claustro-fobia” y que nadie se moleste ni se escandalice. Suelen ser reuniones muy largas, soporíferas y en las que normalmente hay más de un rato en que desconecto.

Vivimos en un momento en el que tenemos demasiadas reuniones, a veces con los mismos contenidos que no sirven para nada. Deberíamos agilizar este trabajo porque no se le ve utilidad. Entendedme, las reuniones nos sirven pero deben tener un objetivo y un fundamento.

En estas reuniones hay alguien que las dirige: un director, un coordinador, un tutor… Un representante que lleva la voz cantante: plantea los temas (algunos ni siquiera se discuten, se informa y listo), establece pautas, selecciona la información… En general son monólogos.

En concreto, en los centros ya hemos hablado varias veces, la postura dominante es la del director: una persona que se prepara para ello, que dirige el centro y lo gestiona. A su cargo tiene un equipo, el Equipo Directivo, que trabaja con él y coordina; a partir de aquí se establecen diferentes estamentos en función de los niveles y del grado de formación.

¿Cómo llega alguien a ser director?

Hace unos años que cambió la normativa y ya no necesitan ser del mismo centro para presentarse. Deben tener una cualificación específica y presentar un proyecto que es aprobado por miembros del Consejo Escolar y de la Delegación. Hace un par de años estuve en una elección como miembro de un consejo escolar y aprendí mucho.

¡Bueno, voy a tirarme al barro!

Todos tenemos alguien que nos supervisa o que nos dirige en nuestro trabajo, pero ¿son siempre los mejores los que ocupan esos puestos? Por mi experiencia os diré que sólo he tenido un director que reuniese todas las cualidades que, bajo mi punto de vista, debería tener un líder. Eso si pensamos que la persona que lidera un proyecto debe serlo o que se rodee de un equipo que asuma esas funciones. Sé que es una obviedad, pero a veces, no está tan claro.

¿ Cuáles son las características de un líder?

En primer lugar, y visto lo que tenemos en la actualidad, debería ser una persona como decía mi abuela con principios: a día de hoy la ética debería ser un valor en alza y no lo contrario. Mi abuela fue una persona que no pudo estudiar, pero tenía un saber estar y una inteligencia que se basaban en unos principios muy bien estructurados y siempre nos recalcaba la importancia de ser buenas personas en todos los aspectos de nuestra vida.

Un líder debe tener un proyecto y que éste sea real, con unos objetivos claros secundados por su equipo. Ahí está una de las palabras clave: ¡equipo!, ¿por qué le quitamos protagonismo a los que verdaderamente van a ser los encargados de ese trabajo? Por desconfianza, por vulnerabilidad, por miedo, por ego… Si no tienes confianza en tu equipo de trabajo y no delegas, mal empezamos: todos tenemos claro cuáles son nuestras funciones y debe haber una supervisión, pero una persona no puede controlarlo todo.

Os dejo este enlace de César Piqueras; lo encontré un día por casualidad en YouTube y busqué su página. Está dedicada a la empresa, pero las entradas pueden seros útiles:

– Priorizar y delegar: dos tareas pendientes.

El líder debería cuidar a su equipo, mimarlo, darle cohesión, motivarlo, darle confianza y posibilitar su crecimiento. Los miembros del equipo deberían tener plena confianza y ser capaces de crear, de buscar otras posibilidades sin que eso les genere problemas.

La formación es muy importante y redundará en beneficios a todos los niveles. Seguro que conoceréis el ejemplo contrario, personas que cuando alguien comienza a sobresalir de ese equipo decide cortar por lo sano “el síndrome de Procusto”. Aquí os dejo el mito griego por si no lo conocéis:

El lecho de Procusto

¡Qué difícil es delegar!, pero es cierto, una vez que se hace, además de agradecerlo, te das cuenta que no eres único y que hay otros puntos de vista que pueden solucionar el problema y enriquecer la solución.

Otro de los aspectos del líder sería su inteligencia que, como estamos hablando de equipo, sería entre otras de tipo colaborativo: interacción y cooperación. No puede llegar y dar un monólogo continuado, hay que hablar y aprender a escuchar, es muy importante. Una puesta de ideas del grupo te aporta muchas veces más que una sesión de trabajo individual intensa. ¡Cuidado! Dirige, pero también forma parte del equipo. Él tomará la decisión final, pero no sabe todas las respuestas, necesita a su equipo para enriquecer esa decisión.

Debería ser un buen comunicador, tener capacidad para transmitir sus ideas y planteamientos con seguridad y sabiendo lo que dice. ¡Esto no es tan fácil! Muchas veces queremos imponer nuestras ideas a cualquier precio sin escuchar a la otra parte. La argumentación es fundamental: tenemos ya una edad en que las cosas “porque sí” o la descalificación dicen muy poco de la persona que las está transmitiendo. Aquí también destacaría la empatía: el saberse poner en el lugar del otro, ¡mira que nos cuesta! En los diferentes centros donde he estado, algunos directores cuando se metieron en su despacho olvidaron que algún día habían sido maestros y se preocuparon más de otros aspectos administrativos que de los educativos. Deberíamos tener una gafas de empatía que nos devolvieran a la realidad más cotidiana.

Si nuestro líder no reúne la mayor parte de estas características, es un jefe. Y esto supone otra forma de trabajar, otro ambiente, otros condicionantes…

Jefe y líder

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En algún momento de nuestra vida todos hemos tenido algún jefe así y sabemos lo dificultoso que se hace trabajar de esta forma. Hay algunos que se pasan el día mirando el reloj para controlar en qué momento te vas; otros, que jamás delegan nada y creen que si ellos no lo hacen el mundo se hunde; los hay que son autoritarios al máximo y no aceptan un comentario; los que prefieren hundir porque creen que así ellos flotan… en fin, es difícil trabajar así, sobre todo cuando a la persona que dirige le faltan herramientas y recursos para coordinar y funcionar. Existen jefes de varios tipos. Esta imagen es de @erafbadia (vía @virginog).

Jefes tóxicos

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En mi caso he conocido varios de ellos y creedme, que fue muy duro y complicado.

He sido un tanto osada al tratar este tema que está muy relacionado con el mundo empresarial, pero también pertenezco al mundo laboral y he conocido jefes y líderes. Es difícil encontrar a alguien que reúna dichos requisitos porque son una ‘rara avis’ capaz de transmitir, de motivar, de definir las metas, de escuchar y aceptar, incluso de servir, pero ‘haberlos, haylos’, como diría un gallego.

Para esta semana he estado buscando muchos ejemplos de líderes, pero al final me decidí por el de Jerry Maguire, un representante deportivo al que echan de su empresa por proponer una forma diferente de trabajar y decide empezar de nuevo, modificando determinados comportamientos y cambiándolos por otros que son propios de un líder. El protagonista es consecuente con sus ideales aún luchando contra lo establecido. Por cierto, disculpad el título del artículo, pero como habréis visto en el vídeo inicial, es una de las frases de esta interesante película.

Ojalá todos aquellos que abanderasen un proyecto se convirtieran en líderes. Cuando empecé esta entrada, hace ya varias semanas, me acordaba de mi equipo de balonmano: he conocido a jugadores líderes (curiosamente en algunos era un comportamiento “de siempre” y en otros, fueron adquiriéndolo), capaces de arriesgar, de dar un paso adelante cuando la situación estaba complicada, con una visión fuera de lo normal, con creatividad para dar soluciones y con una capacidad de sufrimiento increíble en favor de su equipo.

Por éstas y muchas cosas, os diré que en algunos aspectos el deporte se iguala con la vida laboral y siempre encontramos ejemplos que nos enriquezcan. Espero que tengáis o que seáis unos grandes líderes y que disfrutéis con ello. No son cosas contradictorias.

Que os vaya bonito y mucha suerte en vuestro próximo partido, digo reunión.

Maribel B.
@_MaribelBP

6 comments

  1. Isabel Rosillo Garrido

    Valiente Maribel. ¿Qué puedo decirte? Que suscribo cada una de tus palabras. Pero como tú bien dices, aunque es difícil encontrar líderes con tales cualidades “haberlos, haylos” y yo he tenido la suerte de trabajar con ellos, o mejor dicho con ellas en mi caso. Son ante todo compañeras, igualadas a ti en todo, sin jerarquías, saben transmitir de forma coherente y sensata lo que quieren o pretenden conseguir, respetan y valoran el trabajo de sus compañeros, fomentan el “buen rollo”, estimulan la creatividad y la iniciativa, confían en la profesionalidad de su equipo, porque creen en el equipo y trabajan en equipo, dan antes de recibir… alguien de quien aprendes y con quien disfrutas trabajando. Difícil ¿verdad? pero en cualquier caso posible.
    Gracias por el post y por otros que ya sigo con entusiasmo.
    Un abrazo.
    Isabel R.

  2. Maribel

    ¡Muchas gracias por tu comentario Isabel!
    Nuestro trabajo es precioso, pero duro, menos mal que en el camino nos encontramos líderes, compañeros y amigas que te asesoran, enseñan, ayudan y colaboran contigo. Es cierto, están hechos de una madera especial y su forma de ser transciende de la vida laboral a la personal. De estas personas siempre aprendes.
    Hace algún tiempo leí que ” necesitábamos más liderazgos de servicios y menos liderazgos de ego”.
    “Haberlos, haylos”, por supuesto que sí, pero no siempre ocupan el lugar idóneo. A veces pasan de puntillas, lo positivo es reconocerlos y aprender de ellos.
    Muchas gracias por tu visión, tu experiencia y tu trabajo.
    Un abrazo y mil gracias por tus palabras.

  3. Maribel

    Muchísimas gracias JAAD!!
    Me apasiona el tema. Sigo leyendo e intentando formarme sobre el mismo. Supongo que tú también has conocido a muchos jefes y a líderes. Algún día nos sentaremos a hablar de ello. Seguro que sigo aprendiendo.
    Te voy a recomendar un libro que, igual ya has leído, me encanta: ” Dar y recibir”, de Adam Grant. Me lo recomendó un buen amigo tuyo.

    Un abrazo.
    Maribel B.

  4. JAAD

    Es un tema que me fascina y que analizo continuamente, en todos los aspectos de mi vida (familia, trabajo, deporte) y tambien en los que nos rodean (política, deporte, comunidad,…).
    Es de lo que mas leo y nunca paro de aprender. Tambien es necesario refrescar ideas que olvidas y que tan buen resultado dan cuando se aplican. Hago resumenes de mis libros y peliculas favoritas, en fin, pelín friqui!
    Libro anotado. Ya tengo dos para el verano.
    Yo te recomiendo mi favorito sobre el tema “Sensación de Fluidez”. No lo compres. Este verano te doy un ejemplar que tengo. Me encanta regalar ese libro.
    Besitos.

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