Halloween fantasmas

Halloween y la superación de miedos

La noche de Halloween, también conocida como Noche de Brujas, Noche de Muertos o Noche de Víspera de Difunto, es una celebración que se ha extendido prácticamente a todo el mundo. En España, hemos seguido la estela americana. La noche del 31 de octubre se ha convertido en una noche en la que los disfraces, las historias de miedo y el truco o trato campan a sus anchas por las calles. Muchos niños y niñas esperan con ilusión esta celebración, mientras que para otros este día es un auténtico horror con todos esos monstruos, vampiros, calaveras o brujas por toda la ciudad.

¿Por qué los niños y niñas pueden tener miedo en Halloween?

Lo primero que tenemos que decir es que el miedo es una emoción normal y sana. Es un sentimiento que se pone en marcha en presencia de amenazas y/o peligros. Por tanto, tiene un papel fundamental en la supervivencia. El miedo nos ayuda a reaccionar ante aquellas cosas que podrían poner en peligro nuestra vida.

En cada edad, el miedo gira en torno a uno o varios temas. Es lo que los psicólogos denominamos “miedos evolutivos”. Así, es probable que lo que más asuste a un niño de 2 años sean las tormentas, los rayos o un ruido atronador mientras que entre los 2 y los 6 años el miedo se relaciona con estímulos imaginarios (oscuridad, fantasmas, monstruos). A partir de los 6 años, el miedo empieza a relacionarse con más frecuencia con el daño físico, los temas médicos o el fracaso escolar. La llegada de la adolescencia cambia el foco de los miedos hacia los temas sociales o al aspecto físico, continuando los miedos escolares muy presentes.

3 cosas que debemos evitar en Halloween

Si bien es cierto que las cosas concretas a evitar dependerán mucho de cómo sea el niño o niña en cuestión y su contexto; hay recomendaciones generales que podemos seguir:

Si no se ríe, no le divierte. Esto puede parecer una obviedad pero no lo es. Si hacemos una broma a un niño y no se ríe, no es una broma (como mucho será una broma pesada). A los adultos a veces les hace gracia la reacción de los niños o sus muestras de miedo, pero esto no ayudará al niño o niña a ser más valiente. Si vemos que algo causa rechazo deberíamos evitarlo, en lugar de repetirlo hasta que el niño lo aborrezca por completo.

Invalidar el miedo. Frases como “no te va a pasar nada, estás tonto”, “eres un miedica” o “si esto te asusta verás cuando…” transmiten la idea de que el miedo que el niño siente no tiene cabida. Como hemos dicho el miedo es una emoción normal. Si queremos que el niño no muestre este miedo tendremos que ayudarle a superarlo, decirle que no debería de tener miedo no le ayudará a dejar de tenerlo. Al contrario, puede hacer que se sumen emociones como la vergüenza, el enfado o la tristeza. Cuando los niños muestran miedo tenemos que hablar con ellos, saber qué les asustará es imprescindible para ayudarles a superarlo.

Transmisión de miedos. Los miedos, además de ser evolutivos, se aprenden. Si un niño ve cómo su madre o su padre muestran grandes conductas de miedo ante una araña, es probable que el niño también evite este estímulo. En ocasiones, la información puede llegar al niño a través de las noticias o de historias de sucesos que escucha en su entorno. En Halloween debemos ser precavidos y evitar en la medida de lo posible que este tipo de informaciones llegue a los pequeños. Por ejemplo, una historia sobre un payaso que atacó a una chica en un ascensor. Tanto el payaso como el ascensor podrían convertirse en un estímulo que genere miedo en el niño.

Halloween y los miedos

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3 cosas que ayudan en Halloween

Preparar a los niños para Halloween. No podemos evitar que los niños experimenten miedo ni que realicen actividades en Halloween. En lugar de evitar Halloween podemos preparar a los niños para esta celebración. ¿Cómo? Contándoles qué es esta celebración, qué cosas que se suelen hacer, cómo de divertido puede ser ese día o qué tipo de actividades le gustaría hacer. A los niños, al igual que a los adultos, las cosas que no conocen o que no esperan, les generan inquietud.

Es clave que los niños comprendan por qué la gente se disfraza. Y que debajo de los disfraces hay personas reales. Hasta los seis o siete años de edad, los niños tienen dificultades para diferenciar entre lo real y lo fantástico. Pueden creer que realmente hay zombis en la calle o que alguien puede atacarles.

Estar a su lado, animarles. A veces los niños se muestran inseguros cuando hacen algo por primera vez. Quizás es la primera vez que se disfrazan, que decoramos la casa o que en el colegio hacen actividades sobre Halloween. Si les acompañamos a realizar actividades, les damos ánimos y les generamos expectativas positivas, los niños se lo pasarán mejor y tendrán menos miedos.

Enseñar estrategias contra el miedo. Halloween puede convertirse en el momento ideal para ayudar a los pequeños a superar los miedos. Para ello nos ayudaremos de los cuentos, los juegos y de nuestra propia conducta, los adultos son el mejor ejemplo para los niños.

El miedo a la oscuridad es muy frecuente, especialmente en niños hasta 6 años. Montar un teatro de sombras chinas, poner pegativas que se vean en la oscuridad o leer un cuento sobre el miedo puede ayudar a los niños a afrontarlo mejor.

También puede ser de gran utilidad construir un tótem contra el miedo. Se trata de un pequeño objeto o muñeco creado por el niño que represente la valentía. Generalmente se asocia a una auto-instrucción (por ejemplo, “yo también soy capaz”) que ayude al niño en los momentos de miedo.

Finalmente, el humor es una de las mejores estrategias contra el miedo. Podemos utilizar algo como el hechizo “Ridikkulus” que Harry Potter y sus amigos utilizan contra el boggart: un ser de forma cambiante capaz de transformarse en la imagen de lo que más teme su espectador. En este caso podemos pedirle al niño o niña que haga un dibujo de algo que le asusta. Después añadiremos elementos graciosos o ridículos que hagan que el niño se ría o se divierta. Estas emociones son incompatibles con el miedo y ayudarán al niño o niña a disminuir el temor.

Esperamos que estos consejos sean de ayuda para pequeños y mayores y que podáis disfrutar de la fiesta de Halloween.

Mónica Valverde Salgado
Psicóloga Sanitaria. Codirectora de Gabinete de Psicología Málaga-Centro 

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